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La Coctelera

Chica Lista

La vida es un caos y yo soy una chica ordenada. Por eso hago listas.

28 Diciembre 2011

Cosas que llegaron a mi vida en 2011 (II)

 

La sobreexposición online: No era suficiente con los blogs, con twitter y con FB. Este año ha sido el más egocéntrico de mi vida. Tumblr era casi un clásico cuando una tarde, en la playa, aún con arena entre los dedos de los pies, decidí comenzar uno. Se llamaría Chicalista Duerme y sería un (pretencioso) spin off de Chicalista. Luego llegaría Pinterest, tan bonito. Y cómo resistirse a ese postureo online, a ese masaje continuo del ego propio y ajeno…

El teléfono fijo: ya estaba, pero este año ha sido el de su consolidación. Las llamadas importantes se hacen de fijo a fijo, en la cama y mirando el techo, sentada en la terraza. Como mucho mientras pelas zanahorias. El fijo promueve charlas lentas, de personas mayores. Ha nacido una nueva categoría de personas: la que tiene tu fijo. Ese número que empieza por 9 lo tienen, o personas desconocidas, o las que mejor te conocen. El móvil no es para hablar, es para quedar.

El gen de microempresaria. Surgió a raíz del 15 M y algunos meses después va a cobrar forma. Toca hacerse la misteriosa y no contar mucho. Ayuda tener cerca a gente como @limalimon y ser testigo del empuje y las buenas ideas de Micaela y su @_SrPerro. Que nadie se atreva a aplastarnos la energía.

Las ganas de protestar. Yo, que no levanto la voz, que no confronto, que me pongo a comprender y lo comprendo todo, me eché a las calles el 15M y los días posteriores. También otras tardes de verano. A veces sola, a veces acompañada, siempre emocionada.

Nuevos destinos: Este ha sido el año de Río de Janeiro, Isla de Pascua y los Emiratos, también un año de países repetidos, de hoteles que me han hecho hiperventilar y de muchas ( y deshidratadas) horas de avión. Pero el mejor destino del mundo sigue siendo mi habitación.

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18 Diciembre 2011

Cosas que llegaron a mi vida en 2011 (I)

1. El IPhone. Sí, con lo early adopter que soy en otros productos por ejemplo, cepillos de dientes, qué lenta soy en  tecnología. Pero como también soy excesiva, en menos de cuatro meses he tenido el iPhone 4 y el 4S. ¿ Qué puedo decir que no sepáis ni entendáis? Ayy (suspiro de enamorada)…

2. The West Wing. En la categoría “Series” también soy lenta. Hago caso a pocas personas y, dependiendo de los libros que tenga junto a la cama, le dedico más o menos tiempo. Pero este año ha sido mítico. Han llegado a mi vida el presidente Bartlet y sus chicos. He hecho un Master en liderazgo, gestión de equipos, manejo de crisis, comunicación institucional, utopía, guión…. El tiempo que he dedicado a The West Wing ha sido de emoción total. Entiendo por qué el idioma inglés tiene adjetivos como mindblowing y grondbreaking. Ellos hacen ficción que te revienta la cabeza y que rompe todos los cimientos.

3. Decir que no. Ha costado casi cuarenta años, pero al fin lo he conseguido. No a trabajos demasiado alimenticios, y aquí me acuerdo de Alejandro de la Sota y su “pues se come menos!”. No a viajes que no quieres hacer, gente a la que no quieres ver, fiestas a las que no quieres ir, teléfonos que no quieres marcar, palabras que no quieres decir. Un puñado de “No” sutiles, envueltos en excusas, elegantemente hipócritas. A su lado, los “Sí” son más “Sí”.

4. La quiropráctica. Ha llegado para quedarse. Los quiroprácticos en general y Gonzalo Vidal en particular están aquí para que mi espalda se comporte, para que no me de sustos, para que nada roce mi sistema nervioso y para reconfirmarme que todo está conectado.

5. Nuevas revistas. Me gustan en la cocina, en el baño, en los pies de la cama, dentro del bolso, en el bolsillo de la maleta. Este año he descubierto maravillas como The Gentlewoman o Little White Lies. La revista en papel cobra fuerza como fetiche. Por supuesto que no van a morir. Ya me encargaré yo, y otros muchos, de que no ocurra. Los que dicen eso no han estado nunca al borde de una piscina,  comentando el Hola! con amigos, mientras el agua del pelo mojado cae sobre una foto de Carolina de Mónaco.

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4 Diciembre 2011

Veintiún días con SK II

Un día recibí una llamada. SKII me proponía un reto: usar durante 21 días la SK II Facial Treatment Essence, uno de los corazones de la marca. Acepté, claro. Tenia mis motivos: nunca la había probado,  Cate Blanchett, su prescriptora, no podía estar equivocada y adoro los rituales.

Día 1. Recibo una gran caja roja. Incluye un frasco de cristal con la Facial Treatment Essence, tres Facial Treatment Masks que tendrñia que usar cada semana y un cuaderno rojo de Ordning&Reda. Durante 21 días tendré que seguir este protocolo y anotarlo en el cuaderno. Coloco cada cosa en su sitio. Conservo la caja vacía para guardar algo en un futuro, no se qué.

Dia 2. Yo confío, como Tennessee Williams, en la bondad de los desconocidos. También en la de los cosméticos desconocidos. Me limpio la cara. Vierto unas gotas de Esencia en las manos y la extiendo por cara y cuello. Es una sensación limpia y un poquito de geisha aplicada.

Día 3. Noviembre. Hoy vuelo a Dubai y horreur: no me puedo llevar este envase tan grande. Salgo corriendo a comprar uno pequeño que, cual científica, lleno con esta pócima mágica. La meto en la maleta. Corro hacia el aeropuerto. Esa noche, la uso en el baño del avión de Emirates.

Día 4. Hace un calor tremendo en Dubai. Tomo el sol por el placer de hacerlo en Noviembre. De nuevo repito el gesto: esencia en las palmas de las manos y a refrescarme la cara coloradita tras el sol de Oriente Medio

Día 5. Viajo a Abu Dhabi. El clima es húmedo y mi piel no necesita mucha más hidratación además de la Esencia.

Día 6. Vuelvo a Dubai. Necesito dormir, pero me llaman la piscina, el Dubai Mall, el más grande del mundo y el trabajo, que es a lo que he venido. Por la mañana y por la noche vacío mi botecito pequeño en lo que ya es un acto casi reflejo.

Día 7. Vuelvo a España. Hoy toca mascarilla. Me coloco horizontal, gran posición y la pongo sobre mi cara. Me siento Elena Anaya en La piel que habito pero sin miedo. Me sirve para descansar duranyte 20 minutos en la oscuridad.

Día 8. Mi piel está algo bronceada, algo nada cool en verano pero mucho en invierno. Sigue sin necesitar mucha hidratación a pesar del sol y los aviones.

Día 9. Hoy casi me ducho en la Esencia. La extiendo por brazos y escote esperando como el maná, los beneficios de Pitera®, un ingrediente extraído de una de las 350 cepas de levadura estudiadas por los científicos de SK-II durante años. Nuestros respeto hacia la Pitera®.

Día 10. Panic mode: han vuelto los granitos que me salieron hace un mes. Una profesora me dijo una vez: “llegará un día en que tendremos arrugas y granitos”. Lo soltó como una maldición. Ese día llegó a principios de Otoño. Dudo si seguir con el protocolo SK II. Lo consulto, leo y releo y entiendo que, por las propiedades de la formulación puede ser hasta beneficioso para la cara. Sigo.

Día 11. Siguen los granitos, que yo veo enormes, como granadas de mano, y el resto del mundo ignora. Continuo rociándolos cada día con la Esencia. Mejoran.

Día 12. Sigo, entre el miedo y la confianza mirándome más minutos de los debidos al espejo. Todo va bien.

Día 12. Mi piel vuelve a portarse bien. Menos mal, porque tengo una boda. Lo uso tras la ducha, para preparar la piel para el maquillaje. Tacones, girl talk con una amiga, un tequila ( reposado y añejísimo) rápido para entonar y a la fiesta.

Día 15. Hoy son las Elecciones Generales y toca mascarilla. Dos grandes hitos. Me encanta el color de mi piel. No tanto el del país.

Día 16. Trabajo todo el día en casa. Repito ritual dos mañana y noche. Mi piel no ha perdido tono. Por las noches no uso hidratante extra. Vivo al límite.

Día 17. Hoy vuelo a Paris. Dudo si hacer trampa y saltarme el tratamiento dos días. No lo hago: soy una chica formal. Vuelvo a llenar la botellita. Esta esencia parece una azafata de la Pan Am

Día 18. Despierto en el Mandarin Oriental y me embadurno de Pitera. Una hidratante con color y me meto en Uniqlo. Mañana japonesa en Paris.

Día 19. Ya queda poco. Queda mucha cantidad en mi botella ( grande) de cristal. Tengo tentaciones de ducharme en Esencia pero las descarto: una japonesa nunca lo haría.

Día 20. No soy Cate Blanchett pero, teniendo en cuenta el mes de aviones, elecciones y ajetreo, mi piel tiene un color estupendo y una elasticidad notable.

Día 21. Último día. Última mascarilla. Le dedico media hora al final del día, me tumbo en la cama con ella puesta mientras oigo llover. Último día. Definitivamente, continuará.

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7 Noviembre 2011

Nueve cosas que he hecho últimamente por primera vez

 

1. Comer ganso. Ahora los ingleses, por primera vez en varios siglos, están comiendo comida inglesa. Los hoteles de Londres se han vuelto locos desempolvando recetarios históricos, buscando proveedores locales de mantequillas, Stiltons y carnes y sacándose ese as de la manga. En el Grill at the Dorchester, hace poco, alguien trinchó un ganso delante de mí y me lo comí.

2. Cosquillas durante una hora. Yo tumbada en una camilla y alguien haciéndome cosquillas (no de las de carcajadas) con dedos y plumas. Todo esto en CosquilleArte. Es como tener un iPhone: no se puede explicar, hay que probarlo y juzgar.

3. Preparar tartar. El tartar es la nueva tortilla. Gran formato.

4. Entrar en un club privado inglés. He desayunado en The Arts Club, el último y privadísimo club londinense. Dickens fue uno de sus socios. Hoy hay más actores, empresarios y aristócratas que luminarias literarias. En la entrada hay dos cuadros de Baldessari. Así se las gastan estos ingleses.

5. Tener dos ideas empresariales y empezar a poner en marcha una. Ahora leo libros como The Entrepreneur´s Guide to Customer Development la hora de dormir y cuando espero a los amigos inpuntuales. Más noticias, próximamente en redes sociales, ese gran bar al que todos vamos cada día.

6. Recibir un billete de avión para ir a trabajar a un país en un desierto donde se celebra el Mundial de Automovilismo.

7. Organizar una fiesta sorpresa. Creedme, sólo falta Bernard Herrmann para que eso sea un thriller en toda regla.

8. Olvidar el DNI y darme cuenta cuando estoy a punto de embarcar en el aeropuerto. Esto con más horas de vuelo que una azafata de Pan Am

9. Ir a una fiesta con zapato plano. Como si me apellidara de la Fressange

 

* Gracias al blog Memorama , de S Moda, que me dio la idea de este post.

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30 Septiembre 2011

56 razones por las que idolatro a Dries van Noten

 

 

 

 

Y así hasta 56 salidas.

Imágenes: style.com

 

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17 Septiembre 2011

Diez razones para escaparse un fin de semana a la rara ciudad de Bruselas

1. Porque seguro que no lo has pensado, ocupado en considerar Paris, tan rutilante, o Londres, tan eficaz. O Roma, tan lleno de gente.

2. Porque en 1914, Cortázar nació allí. Esa razón sólo tiene validez para los cronopios, famas y esperanzas desparramados en el mundo. De hecho, el resto no entenderá esto. Y no pasa nada: hay sitio para todos.

3. Por calles tan bonitas como la rue Lepoutre, en Ixelles, donde nació en el número 114 el enormísimo cronopio y donde yo quiero vivir. Y porque bajo la apariencia burguesa y tranquila, la ciudad es rara, surrealista y magrittiana.

3. Por hoteles como Tembosch House. La vuelta de tuerca del Bed&Breakfast.

4. Por la concentración de Art Nouveau que hay en Flandes. Este año se cumplen 150 años del nacimiento del padre del movimiento, Victor Horta y hay que ir a pasear por allá para celebrarlo. Hay dos casas Art Nouveau maravillosas en la rue Darwin. En una de ellas, un estudio de artista realizada por un discípulo de Horta, es posible alojarse.

5. Porque este mes se celebra Design September, un mes en el que cien espacios de la ciudad se vuelcan en mostrar buen diseño. Demuestra que no sólo de diseño escandinavo vivimos los treintañeros urbanitas.

6. Por las pastelerías y tiendas de bombones como las de  WittamerMarcolini. Yo, que no soy golosa, entro en ellas en silencio con un respeto impropio. Imaginación, lujo, y una cultura chocolatera que no conocemos.

7. Por las patatas fritas, ese alimento sagrado. Más sin son comidas en la Museum Brasserie, en medio del Museo de Bellas Artes.

8. Para comprar vintage a buen precio. Bruselas no está hinchado como Copenhague y mantiene buen nivel. Aquí hay tradición de Art Deco y de coleccionismo. Hay que aprovecharlo. De mi último viaje me vine con una lámpara bajo el brazo. La compré en la Design Market, un descubrimiento que me dejó hiperventilando. Y que no sé por qué os cuento porque quería mantenerlo en secreto.
9. Porque se puede comer en el restaurante que está en una de las esferas del Atomium! El Atomium, ese icono pop. De pequeña tenía un libro de “Las Maravillas del mundo” y el Atomium y el Gran Buda de Kamakura eran mis dos maravillas favoritas. Me quedaba un rato mirando la página con las bolas de acero. Todavía recuerdo cómo olía ese libro.

Tags: cortazar, hotel

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25 Agosto 2011

Ocho prendas que digo que no llevaré, pero que quizás termine llevando

1. Medias blancas. Ya las llevé cuando tenía doce años, no veo necesaria la regresión. No la veía. (Bottega Veneta)

2. Encaje. Peligroso como una central nuclear agrietada. Exige tanto que hay que pedir un día de asuntos propios para buscar el look adecuado. (No.21)

3. Estampados. Yo soy lisa. Pero también cambio de opinión cada día. (Marc by Marc Jacobs)

4. Dos moñitos. No es una prenda, pero sirve lo escrito en el punto 1. (Prada)

5. Escamas. No soy un pez, no quiero escaparme entre los dedos de algunos. (Louis Vuitton)

6. Abrigo extralarge. Demasiada tela, demasiada ropa, demasiada presencia. (Michael Kors)

7. Abrigo de pelo largo. Yo ya tengo el pelo largo. (Matthew Williamson)

8. Vestido Mildred Pierce. Hay que ser Kate Winslet para no parecer un extra de Amar en tiempos revueltos, pero aún así quizás le de una oportunidad. Una.

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30 Julio 2011

Quince cosméticos que rozan la perfección (I)

1. Baume Beauté Eclair (Clarins). Monólogo delante del espejo: "¿quién es ese pequeño monstruito de piel mate y tristona?" Se abre el cajón, se saca el tubito de la pócima mágica y siguiente frase: "Umm, quién es esa chica de piel lustrosa que parece que duerme 8 horas diarias + siesta, hace deporte  y come de manera ejemplar? ".

2. Eight hours (Elizabeth Arden). Es un topicazo pero este tubito con olor a emplasto del siglo XIX es indispensable. Le falta hablar y preparar Martinis.

3. Lotion Démauilante apaisante au bleuet (Klorane).  Existe el desmaquillador perfecto para los ojos. Este.

4. Soins Soleil (Galénic). El responsable de que en Enero parezca que doy cada día un paseo por la orilla del mar.

5. Rouge G (Guerlain): Hemos tardado veinte siglos en inventar una barra de labios con espejo incorporado. Veinte. ¿En qué estábamos pensando?

6. Le blanc de Chanel (Chanel). Este líquido blanco prepara la piel para lo que sea. Al usarla el tono se uniforma y, de repente, el mundo encaja.

7. Corrector Diorskin Nude (Dior). Enorme antiojeras. Adiós, tristeza.

8. Hypnôse Doll Eyes (Lancôme). Mucha revolución y mucho progreso social, pero los ojos de muñeca siguen siendo una conquista de la mujer. Esta máscara te convierte en una irónica muñequita de comic, de esas que abanican con la mirada

9. Supersoin Après Soleil (Sisley): De acuerdo, nos encanta el Aftersun ( pronunciado áftersun) de toda la vida, pero hay que evolucionar. Este mantiene la hidratación y el color y, como todo lo que hace Sisley, es venerable.

10. Sérum de Rouge (Dior). Ni barra ni gloss, este serum cuida los labios y tiene un formato imbatible. Su color rojo es indispensable para una vida medianamente feliz.

11. Aceite (Johnson´s): La felicidad de embardurnarte de aceite mientras estás aún mojada

12. Lift-Fermeté (Clarins). Es una de las pocas cremas de cuerpo del mundo que sí, que hidrata de verdad. Que proporcione firmeza es un bonus track.

13. Lip Balm 1 (Kiehl´s). Sí, soy una obsesa de los labios. So what?

14. Touch Eclat (Yves Saint Laurent): ¿Qué? ¿Que pensábais que no iba a aparecer, almas cándidas? Mi querido, mi viejo, mi amigo.

15. Gotas (Shalom). Para eliminar en encrespamiento del pelo. Comprado por menos de un euro en un supermercado de Guatemala. Lo usan los indígenas. John Frieda: tú no sabes lo que es eso.

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Sobre mí

La vida es un caos y yo soy una chica ordenada. Por eso hago listas. Ahora, Chicalista duerme: http://chicalista.tumblr.com/ También en Vanity Fair: http://blogs.revistavanityfair.es/radar/

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