6 Febrero 2010

1. Bañarme en una piscina exterior a - 20 grados. rodeada de nieve.
2. Hacer rafting en la nieve.
3. Llevar dos pantalones, dos gorros, dos bufandas, dos plumas (uno de ellos mi achampanado, ultraligero e insuficiente nuevo plumas de Uniqlo), cinco capas de ropa, dos pares de guantes, hand warmers y toe warmers.
4. Usar la crema Eight Hours como si fuera hidratante.
5. Comer fajitas con café. El primer blog que tuve, en 2002, se llamaba Capuccino con Carpaccio. El nombre surgió después de ver comer a una señora en un restaurante exquisito su plato de carpaccio junto a un humeante capuccino. La mezcla me espantó tanto como me atrajo su atrevimiento; decidí que iba a escribir un blog, que entonces no sabía ni qué era, con ese espíritu. El blog duró poco, pero nunca olvidé esa forma de comer, tan norteamericana y desprejuiciada. Hace una semana he hecho algo parecido y he confirmado que hay ciertas cosas a las que no hay que resistirse.
6. ir a un Carnaval, el de Québec, en el que nadie se disfraza, la gente baila y canta vestida con ropa de esquí, hay carreras de trineos tirados por perros y de canoas sobre un río helado. Si a mí el que me gusta es el de Cádiz. Pero de nuevo, no hay que resistirse.
7. Alojarme en el mismo hotel, el Fairmont Queen Elizabeth, donde John Lennon y Yoko Ono hicieron su "Bed-in for Peace" en 1969 para protestar contra la guerra de Vietnam.
8. Beber vodka en un vaso de hielo en un hotel de hielo. Toda yo convertida en hielo.
9. Estar cinco días sin usar el móvil.
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24 Enero 2010

La Opera Garnier. Aprovechando una exposición sobre los Ballets Rusos he visitado este tremendo despliegue de mármol, Chagall y escaleras. No estaba en mi checklist de indispensables pero, como suele ocurrir, no hay nada como un buen punto de giro para llevar una película hacia otra dirección.
Merci. Esta tienda pretende sentar las bases de una nueva forma de comprar. Intenta promover un consumo sensato y pegado a la tierra. No sé si lo consigue. Me encanta su espacio, me gusta la pinta de la gente, me asusta la larga cola para pagar, me sorprenden los precios (altos) y me interesa la idea que hay detrás. Sólo compré dos cosas muy pequeñas: una para mí y otra para alguien.
El Cirque d´Hiver (Circo de Invierno): la famosa imagen de "Dovima y los Elefantes" de Richard Avedon se fotografió aquí. Puede ser una razón de peso para visitar este edificio que suele obviarse en medio del callejeo del Marais. Hay muchas más: ha sido motivo de inspiración de impresionisas y expresionistas y comparte con el resto del mundo del circo su aire triste y, para mí, intrigante.
Uniqlo: Los que me leéis (sabeís quienes sóis), entendéis esta licencia. Me gusta mucho esta marca japonesa que empieza poco a poco a implantarse en Europa. Y, desde que Jil Sander trabaja como directora artística de algunas líneas, mucho más.Tenía mis dudas acerca de su éxito en una ciudad que respira y supura moda; al ver a las señoras fabulosas (espejo de mi vejez) que se probaban camisas blancas y plumas de verano las descarté.
Necesito ver pronto...la Maison de Verre. De este edificio me gusta todo. Todo, menos que no lo conozco todavia.
Imagen: New York Times.
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11 Enero 2010

Gimnasio Maravillas. Escriben que es una de las obras clave de la arquitectura contemporánea española. Y yo sin verlo. Leí en un artículo que cuando algún colega de Alejandro de la Sota, el arquitecto que lo proyectó, aceptaba algún encargo alimenticio él respondía: "pues se come menos". Este señor gallego dijo también: "Creo que el no hacer arquitectura es un camino para hacerla, y todos cuantos no la hagamos habremos hecho más por ella que los que, aprendida, la siguen haciendo". Todo un personaje que resumió este proyecto fantástico en un croquis aún mejor.
Parque del Capricho: Vivir tantos años en el campo me anestesió contra la vegetación, pero debo estar haciéndome mayor. Cada vez me gustan más los parques.

Iglesia de Santa Mónica (Rivas-Vaciamadrid). Es el típico edificio que ya habría ido a ver si estuviera en una ciudad que no es la mía.
Diverxo: Tantas veces prorrogado, de este trimestre no pasa.
Museo del Romanticismo. Recién abierto y junto a mi casa. Tiene delito porque pertenece a la estirpe de museos que más me gusta, la de los escondidos y tranquilos. Éste no acepta a más de cien visitantes en las salas. A veces, sólo a veces, less is more.
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3 Diciembre 2009

Hollywood Reporter acaba de publicar su lista de las 10 series (TV show) de la década. No se incluyen ni "Six feet under" ni "The Wire", por citar algunas de los, oops, olvidos. Lista polémica.
En orden inverso
10. Modern Family
9. Lost
8. 24
7. 30 Rock
6. Mad Men
5. Damages
4. The Shield
3. Curb your enthusiasm
2. The West Wing
Y ladies and gentlemen, con ustedes, la serie de la década.
1. The Soprano
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13 Noviembre 2009
-Sabes muy poco de ese lugar.
-Los pasteles de Rufino, en Aracena.
-Las setas: ahora es época de tanas, tentullos y gallipiernos, pero en primavera llegan los impresionantes gurumelos.

-El ecosistema del Parque Natural de la Sierra de Aracena: hasta urbanitas confesos como yo se rinden ante las encinas, alcornoques y chopos.
-Los pueblos como Almonaster o Alájar, impecables, blancos, limpios, perfectos.
-El barrio de Aracenilla, que construyó Aníbal González en Aracena y que me hace coquetear con la idea de vivir allí. Por temporadas.
-La gente saluda a los desconocidos. Los niños juegan en chandal en la calle hasta por la noche y comen gusanitos.
-El jamón. El jamón. El jamón. En Jabugo, el Vaticano, está su Capilla Sixtina, Sánchez Romero Carvajal, donde se come el mejor jamón ibérico de bellota del mundo.
-Aldeas como Calabazares, minúsculas y neohippies, donde las puertas se dejan abiertas, hay librerías y las vecinas se intercambian dvds mientras barren la puerta de sus casas.
-Hoteles como La Casa Noble, con amenities de Molton Brown.

-La plaza de toros que sirve como plaza y punto de encuentro y las fuentes de agua clara de Linares de la Sierra.
-La leyenda dice que los Hermès tienen una finca en Aracena.
-No habías pensado ir.
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6 Noviembre 2009
La semana pasada Pintón publicó sus "10 razones por las que me gusta Mad Men". Me dio envidia (sentimiento muy Mad Men, por otra parte) y quise hacer mi propia lista. La suya es perfecta, la mía sólo añade gotitas de admiración hacia Mathew Weiner y su gente.
- Porque su estética, pese a ser tan potente, se te olvida en cuanto aparecen los conflictos. No es una serie de época, es una serie de personas.
- Por su galería de personajes. No todos son altos ni delgados ni guapos, todos son especiales. Sus físicos son inolvidables.
- Por su creador, Mathew Weiner . De rodillas: es el tipo que estuvo con Chase detrás de las tres últimas temporadas de Los Soprano. ¿Para cuándo una candidatura conjunta Chase + Weiner + Alan Ball + David Simon a cualquier Nobel o Príncipe de Asturias o lo que sea?
-Por el personaje que interpreta January Jones.Qué infeliz, qué real.
-Porque tomar un cocktail a media mañana no puede ser perjudicial para el trabajo.
-Porque no pasa nada; porque da igual el qué, lo que importa es el cómo.
-Por supuesto, porque todos van bien vestidos. Porque han devuelto sentido al verbo "arreglarse", que en inglés es "dress up" y los argentinos llaman "producirse". Yo quiero ser una anciana arreglada, producida y dressed up.
-Por la web, llena de rincones ingeniosos. Por ejemplo, Madmenyourself te permite convertirte en un protagonista caricaturizado de la serie.
-Porque es una serie muy seria, muy mental. También me gustan las que desbordan emociones, pero uno de los valores de Mad Men es su contención.
-Porque aunque algunas de las luchas que plantea están resueltas, otras resultan sospechosamente contemporáneas.
-Porque aunque te cuenten lo que ha pasado, como en toda gran serie, no quieres perdértelo.
-Porque pese al microcosmos idealizado que presenta, a la abundancia de Martinis, al fachón de Don Draper, a lo preciosas que son las oficinas, cualquier tiempo pasado fue peor.
-Por sus silencios. Por lo que no se dice.
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30 Octubre 2009

Desde hace más de un año todos los viernes me hago un regalo. Es un autopremio con sus propias reglas. En realidad tiene una única regla: el regalo lo tengo que disfrutar yo. En ocasiones se puede compartir, pero eso es una trangresión a la norma. Los regalos de viernes son míos y para mí. Y son un territorio de absoluta libertad personal. Tengo el copyright pero puedo prestar el concepto.
Esta son algunos de ellos. No espero que los entendáis
1. Ver tres episodios seguidos de una serie. Ahora estoy en fase "Six Feet Under" (sí, uno a uno, ¿qué pasa?). Acaba de aparecer de nuevo Brenda. Pero sirve cualquier serie; la próxima: Modern Family.
2. Darme un masaje. El último en el Lab Room. Tailandés.
3. Dormir una siesta. Este es el regalo de viernes estrella y que más se repite. Cuando digo siesta digo: teléfonos desconectados, cama, sin despertador. Puro placer de viernes.
4. Leer toda la tarde. Leer en papel. El último viernes que me hice este regalo devoré "El Abrecartas".
5. Exfoliarme, embadurnarme, lavarme, enmascarillarme...Encerrarme en el baño para darme toda la cosmética extra que necesita atención extra. Ejemplo: la Water Sleeping pack de Laneige o esperar más tiempo de lo normal a que la Lait D´Avene de Klorane haga efecto en mi melena ochentera.
6. ir al cine a la primera sesión, con la sala vacía.
7. Comer lo que quiero; un caso concreto: pan rico en Viena La Crem (Sta. Brígida, 6) y comerlo sin complejo de culpa. Con jamón, con aceite, con queso, con ganas, con sueño, con hambre...
8. Alquilar en Séptimo Arte una película tipo "I love you, Man" o cualquier comedia americana de última generación.
Hoy es Viernes. Apago el ordenador. Comienza mi regalo
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23 Octubre 2009