Diez trabajos soñados

Escritora por encargo: Mi portátil y yo y nada de libertad creativa, menuda trampa. A mí que me den número de caracteres con espacios, temas y plazos, que me corten las alas, por favor. Todo me sirve: artículos, reportajes, posts, informes, capítulos de un libro e incluso un libro pero siempre-siempre, de encargo.
Florista: Tendría una floristería muy pequeña, muy bien gestionada, y muy afrancesada donde yo estaría al fondo en silencio leyendo literatura un poco afrancesada, vistiendo de forma super afrancesada y bebiendo vino hiper afrancesado.
Estrella de Hollywood discreta: Suena a oximoron pero pienso en alguien como Meryl Streep: una combinación admirable de talento, películas de muchos Oscars, algún experimentito, alfombra roja y desconocimiento global de su vida privada. Hizo Out of Africa pero no enseña su casa.
Diseñadora de vestuario de alguna serie de la HBO: El culmen habría sido ser la de los Soprano. Habría dado lo que fuera ( a la Mafia, claro) por haber podido buscar las bermudas con cinturón que usaba Carmela, los trajes de chaqueta grises a la doctora Melfi y los chandals a Christopher. Ahora me conformaría con Mad Men.
Guionista de alguna serie muy divertida, por ejemplo, de Ugly Betty. No he escrito un guión en mi vida pero debe ser maravilloso que muchas personas se rían gracias a tí todas las semanas.
Mano derecha de Coppola. Yo me veo en su finca de Napa charlando con él y en los rodajes ( escasitos) con mi libreta y mis gadgets siguiéndole como un perrito, casi invisible pero imprescindible. Yo me veo.
Cantante de canciones de Cole Porter o similares. No se cantar y no he cantado en público jamás, pero adoraría ser una de estas presencias misteriosas que cantan impecables y un poco tristes y luego desaparecen cuando el piano se calla y de las que nadie sabe nada. Un vestido largo y "What is this thing called love", eso quiero.
Personal curator. Alguien está interesado en tener su propia colección de arte, me llama y yo le ayudo gracias a mis enciclopédicos conocimientos, mis perfectos contactos, mi capacidad para administrar su presupuesto y mi buen gusto innato. "Fotografía china contemporánea? Claro, es el momento!" " ¿Obras menores de artistas mayores?, Perfecto para épocas de crisis".
Política en la segunda fila, que no de segunda fila. Es decir, alguien sin nombre ni rostro público que piense ( soy pésima ejecutando), que prepare propuestas, que estudie, que hable con personas sabias y buenas, que investigue, que de verdad dedique su tiempo a intentar que todos vivamos mejor. Creo que por este trabajo renunciaría a todos los demás. Creo.
El décimo trabajo soñado se parece al que tengo.



Prima dijo
Un DIEZ para tus diez trabajos. Si no fuera porque alguno de ellos no me interesa nada (la política, ni en última fila) diría que tu trabajo número once sería el de telépata. Me gustan casi todos.
Ummm: Cole Porter, Coppola, flores, guiones (buenos)... Si tú trabajases para Coppola, yo me conformaría con llevarte el café.
22 Julio 2008 | 06:41 PM