5 tiendas que sólo puede haber en Paris
Deyrolle: Una de las tiendas más alucinantes del mundo y, creedme, he visto muchas. Quizá os sabéis la historia: se quemó y acaban de reconstruirla. La noche del incendio, Rue du Bac se llenó de artistas como Sophie Calle o Nan Goldin y otra mucha gente alucinando ante lo que debió ser un espectáculo fantasmal. Podéis leerla aquí
Le Bon Marché. Si tengo un par de horas libres en Paris, tomo un taxi y me paro en La Grande Épicerie. Entro miro, toco, huelo, compro, me desmayo de placer y luego subo a la primera planta a ver vestidos y bailarinas y a soñar con ser una francesita sexy-chic que vive en una ciudad y una cultura en la que hay sitios para grandes almacenes como éste, en los que cada rincón es una sorpresa. Una sorpresa buena, claro.
Maria Luisa: Hay que dejar de perder tiempo en Colette, ese gran fraude, y volver a pasarlo aquí. Todas las palabrejas tipo zeitgeist o forward-thinking se aplican a este lugar.
La Hune: De rodillas, por favor: La Hune. Parte de mi imaginario está ahí concentrado: libros, Truffaut, A bout de souffle, escaleras...
Chanel. La de Rue Cambon, la de siempre. Justificarlo os ofende, queridos lectores.



DavidL. dijo
Si ya tenía ganas de conocer Paris has conseguido que se multipliquen por 10.
Ahora el que no encuentra carretes Polaroid soy yo. Miraré en la calle Barceló a ver si tengo suerte.
Todavía no entiendo por qué han dejado de fabricarlos.
:)
19 Octubre 2008 | 12:30 PM