13 motivos para viajar a la Sierra de Huelva
-Sabes muy poco de ese lugar.
-Los pasteles de Rufino, en Aracena.
-Las setas: ahora es época de tanas, tentullos y gallipiernos, pero en primavera llegan los impresionantes gurumelos.

-El ecosistema del Parque Natural de la Sierra de Aracena: hasta urbanitas confesos como yo se rinden ante las encinas, alcornoques y chopos.
-Los pueblos como Almonaster o Alájar, impecables, blancos, limpios, perfectos.
-El barrio de Aracenilla, que construyó Aníbal González en Aracena y que me hace coquetear con la idea de vivir allí. Por temporadas.
-La gente saluda a los desconocidos. Los niños juegan en chandal en la calle hasta por la noche y comen gusanitos.
-El jamón. El jamón. El jamón. En Jabugo, el Vaticano, está su Capilla Sixtina, Sánchez Romero Carvajal, donde se come el mejor jamón ibérico de bellota del mundo.
-Aldeas como Calabazares, minúsculas y neohippies, donde las puertas se dejan abiertas, hay librerías y las vecinas se intercambian dvds mientras barren la puerta de sus casas.
-Hoteles como La Casa Noble, con amenities de Molton Brown.
-La plaza de toros que sirve como plaza y punto de encuentro y las fuentes de agua clara de Linares de la Sierra.
-La leyenda dice que los Hermès tienen una finca en Aracena.
-No habías pensado ir.

mort dijo
¡Dios, quiero ir ya! :D
13 Noviembre 2009 | 07:58 PM