Nueve razones por las que siempre me gusta ir a un desfile de moda

Porque ocurre como en el teatro: los primeros segundos, cuando sube el telón y aparece el escenario iluminado, siempre emocionan.
Porque me interesan las arquitecturas efímeras y el hecho de que que se trabaje medio año para 15 minutos. Exigen y generan pasión y energía.
Porque adoro que el formato se haya mantenido sin cambios durante más de 100 años: una pasarela, unas modelos caminando y público a ambos lados.
Porque también adoro las escasas veces en las que el formato cambia. Mc Queen mostraba hologramas, Margiela a las modelos caminando encima de una mesa con comensales, Burberry lo retransmitirá su Otoño-Invierno 2010 mañana por Internet en directo y ayer, en el desfile de Ana Locking las modelos se fueron por el final de la pasarela en lugar de volver al backstage. Ya sean pequeños o sutiles, me gusta ver esas modificaciones del protocolo
Porque me recuerda al 14 de julio de 1992, cuando vi un desfile de alta costura francesa y quedé sobrecogida.
Porque un desfile no se puede piratear.
Porque son la posibilidad de ver a modelos fantásticas como Iris Strubegger, elegante y fría y cuyo corte de pelo quiero/necesito.
Porque suponen un ejercicio de producción y orquestación enorme; me gusta observar cómo se coreografían personas, ropas, luces, sonidos, cómo se miden los tiempos, cómo se comportan los públicos.
Porque en esos momentos, cuando suena la música y veo un buen vestido y una buena modelo defendiéndolo, me acuerdo de por qué me gusta la moda.

Virginia dijo
Me encantan tus nueves razones!
Me pareció verte de refilón en el de Ana Locking!! pero con tanta gente y las prisas, imposible acercarme.
Un saludo,
Virginia
23 Febrero 2010 | 11:03 PM