Trece hoteles que aún no conozco y a los que me iría mañana mismo, sin equipaje

Amangiri (Utah, USA): Me fascinó desde el primer día que lo vi. En medio de la nada, de ese paisaje fantasmal, ese paraíso.

Furnas Lake Villas (Azores, Portugal) Estuve hace poco a cien metros y no llegué a alojarme. Está en uno de los lugares más raros del mundo, la isla de San Miguel, y sólo por este hotel, tengo que volver.

Tenboschhouse (Bruselas): Cuando oigo eso de que un “hotel parezca tu casa” me echo a temblar: yo quiero que un hotel sea un hotel. En este caso, me gustaría que mi casa fuera así.

Standard ( Nueva York, USA) Hasta que instalaron cortinas en este hotel, se convirtió en el centro del voyeurismo de Manhattan. Una vez protegidos de las miradas de los que pasean por la High Line, el placer de mirar a la ciudad, la hermosísima ciudad, desde arriba no tiene precio. Bueno, creo que sí.

Jing Residence (China). Esta es la China que sí me gusta. Yo quiero sentirme una Gong Li cualquiera iluminada por linternas. Un lugar espectacular, muy Zhang Yimou.

Palafitte (Neuchâtel, Suiza): hoteles como éste refuerzan mi recién comenzado affaire con Suiza.

Hotel de Larache (Atacama, Chile): comparte con el Amangiri de Utah y nuestro Aire de Bardenas un formato que me encanta: desierto, aislamiento y hotelazo

Hotel Boca Chica (Acapulco, Mexico) Porque es simple: habitación luminosa con sábanas blancas, buenas vistas y piscina. Está en la bahía de Acapulco que me trae muy buenos recuerdos, y yo soy una maldita sentimental.

Malhadinha Nova (Alentejo, Portugal). Me recuerda a los paisajes de mi infancia pero me ofrece los gustos de mi vida adulta.

Oberoi Vanyavilas (Ranthambhore, India). Los lectores de la revista Travel&Leisure lo ha elegido el mejor hotel de Asia y el mejor del mundo. Ni me molestaría en salir a buscar al famoso tigre. Ay, los hoteles de la India (suspiro…)

Singita Sabi Sand (Sudáfrica). Ahora que sabemos colocar en el mapa a Durban, a Pretoria y hasta pronunciar Potchefstroom es buen momento para conocer otra parte del país. Hacerlo en hoteles así es muy postcolonialista, lo sé, pero irresistible.

Woodland Inn (South Carolina, USA) Espero que ciudades como Charleston o Savannah sean algunos de mis próximos destinos viajeros. Quiero plantaciones, acento sureño que no entienda, ancianas vestidas de malva, leer a Truman Capote y a Faulkner allí, y pasar muchas mediasnoches en el jardín del bien y del mal.
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petri dijo
Creo q tus ojos son del color de la miel porque no sabrian reflejar tanntos colores de la naturaleza que has visto desde tantas habitaciones de hoteles que has visitado y quiero retarte a que siendo chica -lista intentes hacer una de los que has visitado. El hotel ese de Suiza es de lo mas , el que parece un palafito.Ve a por el....
11 Julio 2010 | 05:37 PM